El AI Evaluator Forum (AEF), creado en diciembre de 2025, publicó durante la semana del 11 al 14 de septiembre AEF-1, una propuesta de referencia para las evaluaciones independientes de sistemas de inteligencia artificial, según informó Latent Space. El documento aborda las condiciones relacionadas con el acceso de los evaluadores, los conflictos de interés y las relaciones de financiación, entre otros aspectos.
La síntesis publicada por Latent Space señala que el marco también contempla los procedimientos de recusación y las obligaciones de transparencia. Estos elementos forman parte del debate sobre cómo organizar la supervisión externa de los sistemas de IA y cómo gestionar los posibles vínculos económicos o institucionales de las organizaciones encargadas de evaluarlos.
La información disponible no incluye el documento primario de AEF-1. Por tanto, no se pueden verificar aquí su redacción exacta, quiénes forman parte del foro, qué organizaciones aplicarían el marco ni cómo se harían cumplir sus requisitos. Tampoco consta que OpenAI, Anthropic o Google DeepMind hayan firmado formalmente la propuesta. Lo que sí se han documentado son conversaciones entre esas compañías y compromisos o propuestas relacionadas con la evaluación externa.
El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, planteó que las empresas de inteligencia artificial de frontera concedan a equipos de terceros un acceso permanente y similar al de empleados. Latent Space recogió que ese acceso podría incluir puestos de trabajo en las oficinas, acreditaciones, ordenadores corporativos y permisos para utilizar espacios, herramientas y sistemas comparables, en buena medida, a los de los equipos internos de evaluación de riesgos.
Según la misma fuente, la idea de Amodei no se limitaría a comprobar modelos ya terminados. Los evaluadores también examinarían las canalizaciones de entrenamiento y los procesos organizativos, verificarían el cumplimiento de compromisos de seguridad e informarían de posibles incidentes. No está claro si el sistema propuesto ya funciona de forma operativa o si sus compromisos serían jurídicamente vinculantes.
OpenAI también ha expresado su respaldo a este tipo de supervisión. TechCrunch informó de que su consejero delegado, Sam Altman, afirmó que la compañía se uniría a Anthropic para integrar evaluadores externos que vigilen la seguridad. Además, el responsable mundial de política de OpenAI, Chris Lehane, declaró que la empresa apoya una disposición de la propuesta de ley estadounidense FRONTIER Act que obligaría a los principales laboratorios de modelos avanzados a permitir la entrada de organizaciones de verificación independientes.
TechCrunch también informó, citando a Lehane y a informaciones anteriores de Bloomberg, de que OpenAI, Anthropic y Google DeepMind llevaban varias semanas hablando sobre seguridad de la IA. La naturaleza exacta de esas conversaciones y el grado de coordinación alcanzado no se han detallado. El proceso plantea posibles problemas de competencia: algunos participantes reconocieron que la coordinación entre rivales podría suscitar cuestiones antimonopolio si se interpretase como una forma de limitar la competencia.
Amodei había propuesto una exención gubernamental limitada para permitir determinadas conversaciones sobre seguridad, mientras que Lehane habría sostenido que las compañías no la necesitan. Estas posiciones reflejan un debate todavía abierto sobre cómo coordinar medidas de seguridad entre empresas que compiten por desarrollar y comercializar sistemas cada vez más capaces. Por ahora, la evidencia disponible describe propuestas, conversaciones y declaraciones públicas, no un régimen común plenamente implantado.